lunes, 29 de julio de 2013

APLICAN EN IPN LA TÉCNICA DEL ACUCATGUT PARA TRATAR LA DEPRESIÓN

Amalia Dávila Hernández, estudiante de Maestría en Ciencias Químico-Biológicas de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), Unidad Zacatenco, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), 
lleva a cabo uno de los primeros estudios formales realizados en América Latina para conocer los mecanismos que dan lugar al funcionamiento de la acupuntura en el tratamiento de padecimientos 
como la depresión.

Como parte de esta investigación recurrió al Acucatgut, que es una técnica que requiere hilos de estructura absorbible aplicados en puntos de acupuntura y cuyo estímulo dura alrededor de 21 días, tiempo en que tarda el hilo en ser absorbido por el cuerpo.

Destacó que este procedimiento ha mostrado la posibilidad de modificar la morfología del cerebro, ya que influye en la estructura del sistema nervioso central y, por lo tanto, cuenta con la capacidad de mejorar y corregir determinados padecimientos.


Dávila Hernández comentó que se ha observado en los pacientes con depresión que las dendritas, ramificaciones neuronales que sirven para la comunicación entre neuronas, están disminuidas; por  ello, el 
propósito es aumentar su tiempo de vida y el tamaño en sus ramas.


La estudiante de Maestría en Ciencias Químico-Biológicas es médico general con la especialidad en acupuntura. Con base en su experiencia en el trabajo clínico surgió su interés por tratar e investigar la 

depresión, “ya que es una enfermedad muy frecuente en consulta, no respeta edad ni nivel social y constituye un severo problema de salud pública porque afecta del 12 al 20 por ciento de personas entre 18 y 
65 años, sin embargo, he tenido casos de niños y adolescentes”.

Su labor es desarrollada en el Laboratorio de Neurociencia Conductual de la ENCB Zacatenco, con el título “Efecto de la implantación en acupuntos de sutura reabsorbible en la morfología dendrítica neuronal 
del hipocampo en un modelo de depresión”, y es dirigido por el doctor Sergio Zamudio Hernández y el doctor Eduardo Ramírez San Juan, del área de Neurofisiología.

“El procedimiento con Acucatgut consiste en aplicar el hilo absorbible sobre 10 puntos ubicados en la espalda a un lado de la columna vertebral y otros a nivel craneal. El método actúa a nivel del sistema nervioso periférico, central, endócrino e inmunológico”, recalcó la especialista.

La politécnica refirió que la depresión es una enfermedad que se presenta mayormente en mujeres en edades postmenopáusicas y según la Encuesta Nacional Epidemiológica de Psiquiatría, 11.2 por ciento de 
las mujeres han padecido depresión alguna vez en su vida, lo que corrobora que los trastornos afectivos prevalecen más en el sexo femenino debido a factores genéticos y hormonales.


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en México una de cada cinco personas padece depresión, lo que implicaría que 20 millones 660 mil mexicanos la presentan y de los cuales sólo uno de cada diez recibe atención. Lo anterior tiene como consecuencia pérdidas por más de nueve mil millones de pesos al año en dependencias públicas y privadas, debido al ausentismo laboral.


La especialista dijo que es importante poner atención a este padecimiento que ha ido en aumento a la par de la ansiedad y otras afecciones, pues cada vez son más los casos clínicos relacionados a problemas emocionales que acuden al médico y que podrían ser tratados con la técnica de Acucatgut o acupuntura, según sea el caso.


Dávila Hernández indicó que de acuerdo con la medicina occidental la depresión es un síndrome relacionado con la emoción. Se divide en leve, moderada y grave. Los síntomas son desesperanza, dificultad para 

alcanzar el placer (anedonia), tristeza, decaimiento emocional, falta de atención, pérdida de peso, insomnio y se convierte en patología una vez superados los quince días desde su manifestación.

“Los motivos se pueden derivar de una autoestima baja, estrés crónico, problemas económicos, falta de una pareja, un trabajo insatisfactorio, problemas familiares y muchas razones más de la larga lista en la que prevalece la ansiedad y tristeza extrema”, expresó la investigadora.

“Existe un método farmacológico para este padecimiento, sin embargo, alrededor de 30 por ciento de los pacientes que son tratados con fluoxetina presentan resistencia y los efectos secundarios son náuseas, mareos, vómito, diarrea, agruras, entre otras. En tanto que la acupuntura no genera más allá de un ligero dolor durante la aplicación y en alguna ocasión un pequeño hematoma”, aseguró la politécnica.

Añadió que con el tratamiento farmacológico el paciente no notará mejoría hasta superadas las seis semanas, ya que se requiere de un cambio a nivel bioquímico al generar determinadas proteínas para que pueda haber disminución de los síntomas. “Con acupuntura los resultados se presentan entre dos y tres semanas, debido a que hay un incremento en los niveles de endorfinas”, indicó.

2 comentarios:

  1. ¿Cuándo dejarán de regalar títulos académicos a charlatanes? ¿Cómo es posible que le otorguen el título de Médico a esta farsante? Las investigaciones de ésa señora violan la normatividad vigente para los estudios clínicos y preclínicos, en seres humanos.

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  2. En cuestiones de ciencia no es suficiente la opinión de un "anónimo", hay que demostrar lo que se afirma.

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